PILATES
El método Pilates es un sistema de acondicionamiento físico, cuya práctica se basa en el control del movimiento, la concentración y la respiración consciente, con el fin de mejorar la postura, la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio. Se centra especialmente en el fortalecimiento del centro o 'core' —la zona abdominal, lumbar y pélvica—, considerada la base de la estabilidad y el control corporal.
Además de sus beneficios físicos, esta metodología de ejercicio promueve la conexión mente-cuerpo, ayudando a aumentar la conciencia corporal y reducir el estrés. Por ello, se ha establecido como una herramienta en la rehabilitación, ya que favorece la prevención de lesiones y la recuperación funcional.
Gracias a su versatilidad, es practicado por personas de todas las edades y condiciones, desde deportistas de alto rendimiento hasta quienes buscan mejorar su salud y bienestar cotidiano.

¿Con qué me puede ayudar el pilates?
El Pilates está especialmente indicado para una variedad de objetivos terapéuticos y de acondicionamiento físico, gracias a su enfoque en el control corporal, la respiración, la alineación y estabilidad postural.
Me han recomendado que fortalezca mi zona baja de espalda y me han hablado del pilates y de los hipopresivos pero no sé qué hacer. ¿Por cuál me tendría que decantar?
Buena pregunta, y bastante común. Tanto el pilates como los hipopresivos son buenas opciones para trabajar la zona baja de la espalda, pero su enfoque y beneficios específicos varían. Entonces... ¿cuál elegir?
- Si tienes dolor lumbar leve, debilidad general de la faja abdominal o quieres fortalecer tu espalda baja de forma activa y controlada, Pilates es una excelente opción. Si optases por esto, procura que este ejercicio esté supervisado y adaptado para ti por un profesional de la salud como un fisioterapeuta. De no ser así, esta modalidad mal guiada podría ser lesiva y agravar tu dolencia.
- Si tienes antecedentes de problemas con tu diafragma, tu faja abdominal o tu suelo pélvico, problemas a la hora de gestionar tu presión abdominal con hernias ya diagnosticadas (de hiato, umbilicales, inguinales, discales…), estás en un contexto de recuperación pos-parto o tras una cirugía, los hipopresivos serían la opción idónea, ya que son muy seguros y apenas tienen contraindicaciones ni efectos adversos por su mala práctica.
- Lo ideal muchas veces es combinar ambos, ya que se complementan muy bien. Consulta siempre la mejor opción para ti con tu fisioterapeuta de confianza.
TESTIMONIOS
La mayor recompensa es ver a mis pacientes recuperar su bienestar y calidad de vida. Cada testimonio refleja no sólo los resultados del tratamiento, sino también el compromiso, la dedicación y la atención personalizada que ofrezco en cada sesión. La satisfacción de quienes confían en mí es el mejor aval de un trabajo bien hecho. Te invito a conocer sus experiencias.

J. González
Mario es un gran profesional, atento y siempre dispuesto a ayudar con cualquier problema o dolencia. Yo alterno sesiones de pilates con sesiones de fisioterapia cuando tengo más dolor, y tanto el tratamiento como el seguimiento me está ayudando mucho a superar mis dolores. Además, me propone ejercicios y soluciones para complementar el tratamiento desde casa. Tiene gran flexibilidad en cuanto a horarios y siempre atiende con mucha amabilidad y una sonrisa.

P. Ménez
Mario ha sido mi instructor de pilates y no puedo estar más contenta y agradecida. Siempre atento a nuestras posturas para evitar realizar mal el ejercicio, clases variadas y divertidas y, sobre todo, efectivas. Puntual, discreto y concentrado en su trabajo. ¡Es un 10!

M. Fernández
Estoy muy contenta con Mario, aparte de fisio es psicólogo. Tengo un problema agudo de columna y he mejorado muchísimo desde que me viene a tratar a casa, a pesar de ser muy perezosa para hacer la rehabilitación. Además, destacaría también su flexibilidad horaria para atenderme, que se adapta perfectamente a mis necesidades. Lo recomendaría siempre.








