ATM
La articulación temporo-mandibular (ATM) conecta la mandíbula con el cráneo. Es una de las articulaciones más solicitadas del cuerpo, ya que está implicada en la masticación, la fonación o la respiración, así como en multitud de funciones anómalas.
El tratamiento de la ATM se centra en aliviar el dolor, mejorar la movilidad y corregir las disfunciones que afectan a esta articulación. Las técnicas empleadas pueden incluir terapia manual externa e interna sobre todas las estructuras relacionadas con la misma, ya sean músculos, ligamentos o cápsula articular.
Además, el abordaje suele complementarse con ejercicios terapéuticos que fortalecen y relajan la musculatura implicada, junto con pautas de autocuidado para el paciente. Además, se trabaja en conjunto con odontólogos, psicólogos o médicos maxilo-faciales para ofrecer un tratamiento integral.

¿Cuándo podemos abordar la ATM?
Tratar la ATM es interesante y recomendable cuando hay signos o síntomas que indican que algo no está funcionando bien en esa zona, que es clave para funciones como masticar, hablar, bostezar y tragar. Muchas veces se subestima, pero puede afectar notablemente la calidad de vida.
TESTIMONIOS
La mayor recompensa es ver a mis pacientes recuperar su bienestar y calidad de vida. Cada testimonio refleja no sólo los resultados del tratamiento, sino también el compromiso, la dedicación y la atención personalizada que ofrezco en cada sesión. La satisfacción de quienes confían en mí es el mejor aval de un trabajo bien hecho. Te invito a conocer sus experiencias.

J. Fernández
Fui con Mario porque ya no aguantaba más el dolor al abrir la boca. Sentía como un clic en la mandíbula cada vez que comía o bostezaba, y a veces hasta se me trababa. Después de unas sesiones para la ATM, mejoré muchísimo. Mario me enseñó ejercicios y me explicaron todo súper claro. Un antes y un después. Gracias!!

G. Etxevarría
Apretaba los dientes sin darme cuenta, sobre todo de noche. Me levantaba con dolor de cabeza. Pensaba que era estrés y no sabía que podía tratarse en fisioterapia. ¡Menos mal que fui! Mario me trabajó la musculatura de la mandíbula, cuello y hasta la cabeza, y sentí alivio desde la primera sesión. También me enseñó ejercicios de relajación para casa.

A. Durán
Después de terminar mi tratamiento de ortodoncia, empecé a sentir molestias raras al abrir la boca, como una presión o tensión en la mandíbula. No era dolor fuerte pero era incómodo. Fui a fisioterapia con Mario y no tenía idea de que también trataba esto. Me hizo una valoración completa y me empezó a tratar la mandíbula, incluso por dentro de la boca. A la tercera sesión ya casi ni lo notaba. Me gustó que explicó todo y el trato fue muy cercano. ¡Lo recomiendo mil!












